EDITORIAL

EDITORIAL

Queridos colegas, miembros y lectores:
Un año más y mi último año en la encomienda como vocal de prensa, gracias a Montserrat Aiger Vallés, vocal de formación, que ha estado colaborado en toda la tarea de constitución de los dos boletines que hemos sacado desde que tome el encargo.
Nos enfrentamos a la edición del boletín de la SEPTG, ya el número 36 de la última etapa, he leído tantos trabajos, que aunque como sociedad parece que nos rayamos con prácticamente lo mismo, ¡es una sociedad que produce!, hay muchos profesionales con ganas de informar, compartir sus ideas y pensamiento, su forma&de trabajar, es una suerte contar con ellos pues sin la colaboración de todos sería imposible que tanto symposium como BOLETIN salieran adelante y perduraran en el tiempo.
La SEPTG, es la sociedad decana de grupos, gracias a los profesionales que un día decidieron compartir su tarea, seguro que necesitaban reunirse, era importante dejar la soledad…. Desde aquel tiempo han pasado muchas cosas, nos han dejado muchas personas de las que aún sentimos su calor, resuenan sus mensajes, sus dichos, sus risas… Con sus más y sus menos como en cualquier grupo de personas sentimos sus vaivenes… ¡continua viva!, a pesar de que a veces parece que agoniza, nada de eso sucede, porque gracias a la combinación de las viejas y las nuevas generaciones, la SEPTG, resurge.
Han cambiado muchas cosas, entre ella la proliferación de Asociaciones, nuevas ediciones de revistas, de las redes sociales, de la web personales, de los blog… Parece que es mucho más difícil sacar un boletín anual…
Aun así y todo seguimos… este año con el 45 Symposium SEPTG, en Sevilla, con el tema: “El Cuidado de los Grupos: Retos y Oportunidades.”
Al leer el título es inevitable pensar en cómo cuidar a los grupos, recordando lo que dice W.R.BION dentro de cada grupo de supuesto básico encontramos ansiedad, temor, odio, amor. Es probable que se produzca modificación de los sentimientos al combinarse con el respectivo grupo de supuesto básico, pues el “cemento”, por así decir, que los ligan unos con otros está constituido por culpa y depresión, en el grupo de dependencia; por esperanza mesiánica, en el grupo de emparejamiento; y por disgusto y odio, en el grupo de ataque-fuga. De cualquier manera, la consecuencia es que el contenido mental implícito en la discusión puede aparecer como un resultado engañosamente distinto dentro de los tres grupos.
En ocasiones es posible apreciar que el genio nonato del grupo de emparejamiento es muy similar al dios del grupo dependiente; en verdad, en aquellas ocasiones en el que el grupo de dependiente apela a la autoridad de un líder del “pasado” se aproxima muy estrechamente al grupo apareado, que se apela a un líder “futuro”.
En ambos el líder no existe; sólo existe una diferencia de tiempo y una diferencia en la emoción. Nos dice que insiste en estos puntos para mostrar que la hipótesis de los supuestos básicos que ha formulado no se puede considerar como una fórmula rígida.
Partiendo de esta premisa, el reto está en cómo tenerlos en cuenta, ser consciente plenamente para manejarlos de forma que no interfieran negativamente. Y sí por el contrario contar conscientemente con ellos para ser capaz de prevenirlos, (la metáfora del paraguas), investigar entre nosotros para descubrir ese “paraguas” que nos ayude a crecer como individuos y aportar avances a la humanidad.
También quiero referirme a algo que me gusta como forma de tener en cuenta el reto, la oportunidad: El niño que busca una manera de manejar su malestar identifica, en la respuesta del cuidador, una representación de su estado mental que él puede internalizar y usar como una estrategia de orden superior de regulación afectiva. El cuidador seguro calma al combinar una especulación con un despliegue incompatible con el afecto del niño. Formula de sensibilidad que tiene mucho en común con la noción de BION sobre la capacidad de la madre para contener mentalmente al estado afectivo intolerante para el niño y de responder en términos de cuidados físicos de una manera que reconoce el estado mental del niño que sirve para modular sentimientos inmanejables…
El Grupo si lo usamos en su parte reparadora, creo que es una oportunidad para reparar déficit en las vivencias, las experiencias de los sujetos, para mí de suma importancia apostar por el buen trato en los grupos, el respeto y la tarea objeto de las relaciones.
Deseo que disfrutéis del 45 Symposium y de la lectura del 36 boletín… De Hanne Campos tomo un comentario… “… sobre todo, ¡no os olvidéis de escribir!
Siempre os lo digo, pero parece que pido cosa muy difícil si no imposible. Como dice Luis Pelayo, tanto sugerencias como críticas serán recibidas como una “caricia” para seguir adelante…”
Gracias a todos por darme la oportunidad de pasar por esta experiencia y conocer a gente diversa con las que aprender y crecer.
¡No olvidéis ser felices, cuidando y auto-cuidando…!