MÉTODO TATADRAMA.
JUGAR CON MUÑECAS ES UNA COSA SERIA

Elisete Leite Garcia

psicóloga clínica, interventora grupal

Desde que fue creado en el 2002, ya hace 15 años, el Método Tatadrama contribuye para rescatar identidades entumecidas, utilizando la simplicidad de jugar con muñecos de trapo.

Los muñecos son inseridos en dinámicas de grupo, organizados a partir de técnicas de Psicodrama y de Sociodrama. Los mismos son elaborados artesanalmente, por un grupo de mujeres de Crato ( una pequeña ciudad ubicada en la provincia de Ceará, en el noreste brasileiro), que ganan vida y actúan en la yuxtaposición de ilusión y realidad, facilitando al participante la expresión de sus sentimientos más profundos, y de sus secretos petrificados por el tiempo, abriendo entonces, caminos para la transformación.

Dar vida, voz, personalidad y acción a muñecos personales e individuales, en un ambiente lúdico y descontraído, torna al acto de jugar, en un espacio de reflexión y aprendizaje, que constituye el centro del Tatadrama.

A final de cuentas, como decía Platón,

«… es posible descubrir más sobre las personas, en una hora de juego que en un año de charla «. 

La idea de utilizar muñecos de paño en trabajos terapéuticos, surgió en el 2002, durante un viaje que realicé a la ciudad de Recife, capital de la provincia de Pernambuco, Brasil. Visitando el mercado local de artesanías, reencontré muñecas de trapo, como las que yo usaba durante mi infancia, despertando todo los recuerdos infantiles, en un acto impulsivo compré todas las muñecas disponibles y corrí ansiosamente hasta al hotel, donde luego, en mi habitación, reviví los juegos de cuando era niña. Sobre la cama armé una linda mándala de muñequitas, y en ese preciso lugar, iniciamos una longa charla.

A medida que este inusitado diálogo evoluía, empecé a darme cuenta que las muñecas, estaban actuando como instrumentos de rescate de mis emociones más profundas: a partir de ese momento, decidí integrarlas a mi trabajo.

Esta es la raíz, del método que resolví llamar de Tatadrama, una palabra compuesta de Tata (en la lengua indígena brasilera Tupí significa transformación) + drama = acción, es decir, Transformación en Acción.

Actualmente, el método Tatadrama ya fue aplicado en “Talleres de Vida” en Brasil, México, Cuba, Perú, Ecuador, Colombia, España, Italia y Alemania, sumando un contingente de aproximadamente 5 mil personas. Su práctica, se viene mostrando como una herramienta terapéutica eficaz, en procesos de transformación, en los más variados contextos sociales. El diálogo personal y estrecho con los muñecos, proporciona una reflexión abierta sobre el papel que cada uno representa en sus variadas ecologías, trayendo a la luz, nuevas perspectivas, y movilizando deseos de enfrentar y transformar sus realidades.

El arco social de los participantes en los grupos de Tatadrama es bastante diversificado. Cabe destacar: grupos de mujeres con foco en el universo femenino; niños en edad pre-escolar; adolescentes; universitarios; competidores en carreras de largo percurso; profesionales de la salud; cuidadores; psicólogos; jubilados; presos; gestantes; dependientes químicos; etc. El método llegó a utilizarse en una capacitación con obstetras, en la cual la vivencia con los muñecos, ayudó a los futuros médicos a verse en el lugar de sus pacientes.

En un testimonio del Prof. Dr. Adriano Dantas de Oliveira, doctor en psicopedagogía y coordinador del curso de Pedagogía de la Facultad Europan en São Paulo, ilustra el alcance del método:

«… al participar de las actividades junto con mis alumnos, pude proyectar otras perspectivas de mi «yo» (una mirada desde «afuera»), proporcionando la percepción de posibles cambios (inminentes) en mi vida, y los rumbos a tomar.
Finalmente, los cambios vinieron (de verdad), y el jugar me ayudó a percibir y actuar frente a las demandas que la vida me trajo.»

El Tatadrama, ya fue presentado en varios congresos internacionales e incorporado en los procedimientos terapéuticos de muchos profesionales. En los 166 Workshops de Vida realizados, aproximadamente 99% de los participantes, concluyeron todas las actividades propuestas, entregándose al acto de jugar, venciendo a sus resistencias.

El método se sustenta en cuatro pilares fundamentales: el Psicodrama, el Sociodrama, la Teoria del Juego y la Psicologia Reichiniana, por medio del recorte de la curva orgástica. Su aplicación, sigue las tres etapas del Psicodrama: precalentamiento, dramatización y el compartir. En el proceso vivencial, para poder alcanzar la acción transformadora es necesario trabajar en los grupos: meta, foco y objetivo. Los talleres pueden durar de 3 a 40 horas, en un ambiente de reflexión y auto-conocimiento, y tienen como principal instrumento, los muñecos de paño, de Crato.

En el transcurso de las actividades, los participantes son convidados a elegir un muñeco entre decenas de estos, puestos a disposición. Todos son diferentes. Luego, los participantes son estimulados a efectuar una transformación en la apariencia, ropas, adornos, y características del muñeco de trapo.  La personalización establece un vínculo entre los personajes muñeco y participante, la cual produce formas de identidad y crea oportunidades para re-elaborar y resignificar los contenidos, las sensaciones y los sentimientos.

“La muñeca representó el rescate de lo lúdico de mi esencia, así como también una forma de compartir emociones con las mujeres que las fabrican artesanalmente. Por ser sencilla y de la Cultura Popular brasilera, nos permite entrar en contacto con nuestra singularidad. Por medio de las muñecas, viajamos hasta Crato; fuimos reyes y plebeyos, adultos y niños, sentimos infinitas sensaciones. Fué la mejor forma de volver al camino de la simplicidad!.”
(Islauvia Rodrigues – Formación en Tecnología de la Información y Estudiante de Psicología )

Inclusive, la falta de cuidado con el muñeco puede ser reveladora. La psicanalista Kátia Maslov, que participó de dos encuentros, relata que la primera vez, durante un taller direccionado a asuntos del universo femenino, rechazó a su muñeca.

“Yo no me veía en esa muñeca…La percepción sobre mi misma y sobre el mundo estaba tan condicionada y rastrera. Engaveté la muñeca.”

Solamente en una segunda oportunidad, casi diez años más tarde, cuando estaba terminando un tratamiento contra un cáncer de mama, comprendió lo que había sucedido. Kátia escogió una muñeca con ropa y cabello blanco, en el transcurso de las actividades, la muñeca fue ganando habla y movimiento.

“Ella se transformó en una hoja de papel en blanco, lista para ser escrita y coloreada nuevamente, representando el deseo de incluirme en la vida, de tener un lugar en el mundo”.

Es a partir del vínculo establecido en la etapa de transformación del muñeco, que el participante puede expresar sus sentimientos. Quien vive as escenas, las emociones, son los muñecos. De esa maneira, el participante se siente protegido y, por medio de la dramatización, puede entrar en contacto con su historia, y al mismo tempo, mantenerse a una distancia segura.

“Muchas veces me vuelve a la memoria el recuerdo de tu taller con muñecas y me quedo ensoñando alrededor de algunas cosas que sentí con profundidad. Una de ellas fue la relación existente entre la seducción y la espacialidad. Nunca lo había visto de esa manera. Ampliar la propia espacialidad no sólo tiene efectos en la propia subjetividad sino que es perceptible para el observador, y seduce, tal vez por la amplitud y la libertad que deja entrever”. “La muñecas representan pequeñas mujeres de tela fabricadas con manos llenas de necesidad pero también de ternura”.
(Rosa Gremes – Psicóloga y Psicodramatista)

El muñeco es el objeto intermedio, que facilita la superación de las dificultades específicas de la comunicación, favorece la reflexión y la busca de alternativas para una acción transformadora. Son análogos, conceptualmente, a las marionetas de Jaime Rojas Bermúdez, y por medio de ellas, se proyectan sueños, ilusiones y fantasmas, al mismo tiempo en que se crea una atmósfera que soporta y acoge a cada participante. Este apoyo es fundamental durante el proceso, porque las emociones y los sentimientos surgen con tal velocidad, que presente, pasado y futuro son vivenciados simultáneamente.

“No me senti cómoda con la muñeca…eso me hizo reflexionar sobre mi postura de seriedad y de constatar que no juego mas. Me quedé preocupada con mi postura seria delante de la vida. Necesito librarme de las amarras, para que pueda volver a jugar.”
(Rosália S. Rodrigues – Psicóloga)

Jugando y jugando, el Tatadrama también puede enorgullecerse de ser uno de los responsables por el rescate de la tradición muñequera, una acividad en extinsión. Con el método, y con la demanda de muñecos, nació el Grupo de Bonequeiras no Pé de Manga, constituído por mujeres sencillas de la ciudad de Crato, que se reúnen en la sombra de un árbol de mangos, equipadas con retazos, relleno de algodón, agujas, hilos, y mucha imaginación para crear muñecos.

Al principio, no recordaban la antigua arte. Poco a poco, los recuerdos fueron apareciendo y así resurgió la práctica de una manifestación de la cultura popular brasileira que estava perdiéndose. Hoy, en la ciudad de Crato hay un grupo de veinte mujeres que se apropriaron de esta arte y la transformaron en uma fuente de ingresos para su família, además de haber recuperado su identidade social, su auto-estima y su lugar en la comunidade por su nueva actividad: muñequera artesanal.

El Tatadrama busca fomentar ese gesto en todas las regiones y países donde está desenvolviéndose, estimulando la creación de muñecos referenciados en la cultura popular local. De esta forma, con su expansiono geográfica, empezaron a surgir muñecos rubios, negros, indios, orientales, gestantes, ancianos, adolescentes,todos con múltiples expresiones y tipos de sentimientos.

Quien sabe, tal vez un día tendremos muñecos activistas del medio ambiente, o muñecos ocupados en movimientos sociales comunitarios, o envueltos en programas que trabajan para la armonía y la paz de toda la humanidad.

El Tatadrama es un método que integra ciencia, filosofía, tradición y arte. Su objetivo, como el de toda terapia es la salud plena. Por lo tanto, se propone también a contribuir para la cura de nuestro querido planeta, por medio de la transformación del ser humano: la transformación en acción, en busca de un mundo mas justo, mas feliz y acogedor.

Referencias Bibliográficas

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